TEMA 4: LA CONVENCIONALIDAD DE LOS MODELOS HISTÓRICOS DE REPRESENTACIÓN DEL ESPACIO
El lenguaje audiovisual ha intentado representar a lo largo de la historia imágenes o sonidos que asemejaran la realidad. Por ejemplo, con la aparición de la fotografía, las artes plásticas, que se habían propuesto mostrarse como espejo de la realidad, crearon nuevas vanguardias, empezaron a andar por caminos de la abstracción,... etc., olvidando la realidad.
El lenguaje verbal es un lenguaje sonoro que tiene la posibilidad de plasmarse visualmente. Para algunos autores, el hombre estuvo condicionado a la hora de establecer la equivalencia entre unidades verbales sonoras y sus signos; si el origen de estas correspondencias hubiera sido visual, hubieran sido menos arbitrarias. Además, también hay convenciones culturales que influyen en el modo de representar el espacio:
- La realidad misma: Organizada según sus propias leyes y de las que sólo conocemos una parte.
- La imagen que percibimos de la realidad, que es la fuente principal que poseemos para conocer el mundo.
- Las imágenes que el ser humano construye, que pueden estar basadas o no en el mundo real.
4.1. La perspectiva artificial
La perspectiva artificial intenta producir imágenes semejantes a las que percibe el ojo humano, usando para ello un dispositivo basado en la geometría. Pero esta perspectiva ha sido el final de un proceso que comenzó hace siglos.
Los egipcios, cuyo imperio duró 3.000 años y renunciaron a representar la tridimensionalidad. No les interesaba, buscaban la esencia, la representación de cómo eran.
Los griegos y los romanos van a trabajar en la creación de una especie de sistemas que les sirva para plasmar la profundidad. Aún así, no se llega a la representación perfecta, sobre todo porque consideraban al espacio como a un enemigo, como una acumulación de partículas donde las formas no se van a situar de forma matemática como va a ocurrir en el Cinquecento.
En la pintura bizantina y románica se da una especie de retroceso. Se desistió de representar en una imagen tal y como vemos el mundo natural, aunque se le va a dar gran importancia al tamaño.
Pero, para PANOFSKI (historiador del arte), no existe tal regresión, porque al negar esa profundidad, se crean las bases sobre las que después se apoyarán las bases de la bidimensionalidad.
En la Edad Media, el fondo representaba un lugar donde van a aparecer colores, oro, contraluces,..., y será, en definitiva, una zona por llenar.
En el Gótico, las figuras empiezan a “despegarse” del fondo y, poco a poco, van a relacionar el tamaño de su cuerpo con el del fondo.
GIOTTO, DUCCIO y MASACCIO comenzaron esta etapa, y sus innovaciones van a ser perfeccionadas por las sucesivas generaciones hasta que BRUNELESCHI realiza la primera imagen en perspectiva artificial, organizando racionalmente las figuras en el espacio a través de leyes geométricas.
En el Renacimiento, se le da un tratamiento matemático a la imagen del espacio, encontrándose así unitarias figura y fondo. En esta época, la perspectiva artificial se va a basar en el punto de vista, es decir, en la visión de un solo ojo desde donde se ve la realidad, aunque no va a ser una copia total de la realidad. Además, se va a utilizar la intersección plana de la pirámide invertida.
Lo que realmente es importante es que los distintos rayos de luz que provienen de las diferentes partes del cuadro (fuerza, intensidad, dirección,...) sean iguales a los que provienen del objeto real.
Hay otros tipos de perspectivas, como la de “a vista de pájaro”, la de “esquina de pez” o las de 1, 2, 3,... puntos de fuga.
Panofski asegura que toda acción de construcción del espacio se va a basar en la ideología. Las ideas políticas, económicas, filosóficas,... van a intervenir en el proceso de construcción de la perspectiva artificial.
La perspectiva es, en definitiva, una forma de representar gráficamente las apariencias de la realidad, fruto de la cultura. Por tanto, si ver es natural, representar el mundo es cultural.
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